El referendo en Colombia fue oficialmente establecido por la Constitución de 1,991. Antes de esta fecha, el pueblo dependía del congreso para modificar la constitución.
El referendo es un mecanismo democrático, diseñado para que el pueblo pueda solicitar modificaciones a la constitución. Por la forma cómo fue legislado, se conformó cómo un apoyo político para que el congreso pueda discutir nuevas leyes que tienen el respaldo popular.
En palabras sencillas, en Colombia el pueblo tiene el derecho de solicitar cambios a la constitución y los congresistas tienen la obligación de discutirlas.
Para poder solicitar cambios a la constitución a través de un referendo, se necesitan al mínimo un millón cuatrocientas mil (1,400,000) firmas, o sea el 5% del censo electoral.
Esas son muchas firmas. Tengamos en cuenta que en las elecciones primarias del partido liberal, solo se obtuvieron alrededor de 800,000 firmas. Es decir que todos los liberales juntos no podrían solicitar un cambio a la constitución.
Una gran proporción del pueblo colombiano quiere tener a Uribe como presidente por 4 años más y para eso se pusieron de acuerdo y recogieron firmas para solicitar una reforma a la constitución. Recogieron 5,400,000 firmas. Es decir 7 veces más que los votos de todos los liberales.
Si algo se puede afirmar con certeza es que son los colombianos quienes quieren al Presidente Uribe en el cargo por 4 años más.
Porque los políticos de la oposición, los científicos de la política, los líderes de otros países y la prensa internacional no pueden entender una verdad tan sencilla?
Cuál es la necesidad de distorsionar una realidad de a puño, queriendo hacer ver a Uribe cómo un dictador que se quiere perpetuar en el poder? Le voy a repetir esta frase a todos los opositores del referendo: Son los colombianos los que quieren que Uribe siga en el poder por cuatro años más señores, despierten a la realidad.
Para que un referendo en Colombia sea válido, debe ser aprobado por el congreso. En ambas cámaras el referendo ha sido aprobado. Es decir que tanto el pueblo, cómo el congreso están de acuerdo con que se le permita al pueblo de Colombia expresar a través del voto popular si quiere un cambio a la constitución que permita que el Presidente opte por un nuevo período. Esto se llama democracia en su mejor ejercicio, apegada a la ley.
La oposición al gobierno actual de Colombia sabe que no le podría ganar a Uribe en unas elecciones porque sencillamente el pueblo lo quiere. Y en vez de ofrecer alternativas, ideas, propuestas democráticas, se dedican a atacar con todo tipo de improperios al Presidente.
Si yo fuera candidato a la presidencia y me diera cuenta que el pueblo en su mayoría quiere seguridad y trabajo honrado, yo sencillamente escucharía ese clamor y ofrecería soluciones nuevas orientadas a resolver esa necesidad.
De todos los pre-candidatos que están en la palestra pública que no sean del Uribismo, el único que tiene clara esa realidad política es Sergio Fajardo.
Los demás pre-candidatos están cometiendo un suicidio electoral. Se han dedicado a ignorar el deseo de las mayorías de las colombianos, a atacar un gobierno que ha gozado de una gran aceptación popular y a denigrar de un líder amado por el pueblo cómo es Álvaro Uribe.
Estoy seguro que los Liberales y el Polo Democrático no van a conseguir un solo voto extra con esa política. Y de verdad que los están necesitando para lograr la presidencia; los votos combinados de ambos partidos no llegan ni a la tercera parte de las firmas recogidas para solicitar el referendo reeleccionista.
Internacionalmente hay la creencia que Uribe quiere perpetuarse en el poder modificando la constitución a su antojo. Esta creencia está equivocada.
Los colombianos, usando los mecanismos democráticos a su disposición y atenidos a los derechos que le otorga la ley, quieren que se le dé la oportunidad al Presidente para lanzarse cómo candidato para un tercer período. Para ello han cumplido con los requisitos de la ley en recoger las firmas necesarias y el congreso ha votado positivamente la iniciativa popular.
Los enemigos del actual gobierno han boicoteado con todo tipo posible de artimañas legales y publicitarias, la iniciativa popular. Y lo han logrado. Todo indica que no habrá forma de convocar a la votación del referendo antes de las próximas elecciones y Uribe no podrá ser candidato. Eso sería una lástima, porque eso no era lo que los colombianos querían.
El referendo reeleccionista debería ser aprobado porque es la voluntad del pueblo de Colombia.
En lo que a mí respecta, pienso que Uribe no debería correr para un tercer período consecutivo. Tal vez en el corto plazo sea positivo que Uribe continúe al frente, pero en largo plazo sería mejor para las instituciones colombianas fortalecer una estilo de gobierno que no dependa de quién es el presidente.
Para que quede grabado en el inconsciente colectivo de Colombia, que queremos gobernantes honestos, trabajadores, corajudos, que amen el país, se necesita que haya un cambio de persona y que estos valores permanezcan de pie. Ya habrá tiempo para que Uribe regrese en el 2014.
Ojalá el actual Ministro de Defensa, Gabriel Silva, se pudiera lanzar a la presidencia. Yo votaría por el. Es un líder decente, firme y frentero.
No puedo terminar este artículo sin comentar sobre la Voluntad del pueblo de Honduras.
Ni los militares, ni la Corte Suprema, ni el Congreso querían a Zelaya. Sin embargo lo más atronador fue la votación del pueblo hondureño. Una abstención muy baja y una votación rotunda por el partido opositor de Zelaya.
El mundo entenderá tarde o temprano que a Zelaya no lo quiere nadie en Honduras y que esa es la voluntad del pueblo expresada a través de todas las vías democráticas posibles.
Tanto en Colombia cómo en Honduras, el pueblo ha hablado. Ojalá el mundo los escuche.
Gustavo Abello
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